Un Llamado a la Acción contra la Violencia de Género: Caso UNSA

Alexa Yomira Solis Hanampa

El sur del Perú se estremece nuevamente, y esta vez, es la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa (UNSA) la que se ve sacudida por una tragedia que ha conmovido a toda la región. El pasado 29 de septiembre, al interior de una de las facultades de esta prestigiosa universidad, una joven estudiante de 18 años perdió la vida en un acto de violencia que ha dejado a todos consternados.

La víctima, cuyo nombre era A.P.V.R., estaba en el segundo ciclo de la carrera de Ingeniería Industrial. La noticia de su asesinato ha generado una profunda tristeza y un sentimiento de indignación en la comunidad universitaria y en la sociedad en general. Este hecho lamentable nos recuerda que la violencia de género no respeta lugares ni instituciones, y es una realidad que debemos enfrentar de manera urgente.

Un Crimen que nos Estremece a Todos

El feminicidio de A.P.V.R. se suma a la larga lista de mujeres que han perdido la vida a manos de sus parejas o exparejas en el Perú. La violencia de género es una epidemia silenciosa que persiste en nuestra sociedad, y este trágico suceso es una prueba dolorosa de ello. La joven estudiante tenía toda una vida por delante, y su futuro fue arrebatado de manera violenta y prematura.

Este suceso me impacta profundamente, no solo como miembro de esta sociedad, sino también como alguien que alguna vez fue parte de la comunidad universitaria de la UNSA. El lugar donde buscan conocimiento y crecimiento personal debería ser un espacio seguro para todos, pero lamentablemente, este no es siempre el caso. La violencia de género puede manifestarse en cualquier lugar y en cualquier momento, y esta terrible realidad nos afecta a todos.

Las Cifras que nos Alarman

Aunque las cifras oficiales sobre feminicidios en Arequipa y en todo el país son alarmantes, debemos recordar que detrás de cada número hay una historia de sufrimiento humano. La falta de datos estadísticos precisos dificulta la comprensión completa de la magnitud del problema. No obstante, las investigaciones y estudios en esta área indican que la violencia de género es un problema epidémico que afecta a un gran número de mujeres en el Perú.

La Obligación del Estado y la Sociedad

Este terrible suceso nos recuerda que es responsabilidad de todos, tanto del Estado como de la sociedad en su conjunto, enfrentar la violencia de género. Las autoridades de la UNSA están brindando su total apoyo a la investigación de este crimen, pero no debemos olvidar que la prevención y la educación son claves para detener esta violencia desde sus raíces.

Un Llamado a la Acción

La pérdida de A.P.V.R. es una tragedia que nos estremece y nos entristece profundamente. Debemos hacer conciencia de que la violencia de género es un problema real y urgente que afecta a nuestra sociedad. Cada mujer tiene el derecho inalienable a vivir una vida libre de violencia y temor. Es nuestro deber como sociedad trabajar juntos para que no haya más mujeres que sufran este tipo de violencia.

El respeto por los derechos de las mujeres es fundamental para el desarrollo de nuestra sociedad y el pleno ejercicio de los derechos ciudadanos de toda la población. Es hora de tomar medidas concretas para detener la violencia de género y proteger a las futuras generaciones de este flagelo.

Reafirmar la Seguridad de las Mujeres en el Entorno Universitario

Asegurar la seguridad de las mujeres en el ámbito universitario es un desafío complejo que requiere la colaboración de toda la comunidad educativa y un enfoque multidimensional. Además de la violencia de pareja, como el trágico caso que hemos mencionado, las mujeres enfrentan otros tipos de violencia de género en la universidad, como el acoso sexual. Esta problemática persiste en muchas instituciones académicas, poniendo a las estudiantes en situaciones incómodas y peligrosas. Además, la discriminación de género y los estereotipos sexistas pueden obstaculizar el progreso de las mujeres en su vida académica y profesional, dañando su confianza y limitando sus oportunidades. Es esencial abordar todas estas formas de violencia de género en nuestras universidades y colaborar para crear entornos seguros, inclusivos y respetuosos para todas las personas, sin importar su género.

"Detrás de cada nombre y rostro, hay historias de mujeres que merecían vivir y prosperar. La violencia de género en las universidades no puede ser un capítulo más en nuestra sociedad, sino una página que cerremos con determinación y justicia. Juntas y juntos, podemos escribir un futuro donde la educación sea sinónimo de respeto, igualdad y seguridad para todas las mujeres."

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